La plaza y sus soportales, corazón del pueblo.
La colegiata y los soportales hacen de la plaza un lugar de encuentro. En su entorno se concentraban edificios y funciones de la vida de la villa. El plano histórico permite observar cómo se organizaba este espacio.
Ver el plano histórico →Un espacio que se entiende caminándolo
Detente ante los soportales y compara la forma de los apoyos, los dinteles y la madera. Busca también las diferencias entre las fachadas: el interés de la plaza está en su conjunto y en las soluciones de cada edificio.
La colegiata da una escala monumental al espacio; los soportales ofrecen una escala doméstica y cotidiana. Mirar ambas al mismo tiempo permite apreciar el carácter de Bonilla.
La plaza y su documento
Abre el plano histórico y localiza la iglesia, los bordes de la plaza y los pasos entre edificios. Compara las formas generales y los cambios visibles; no hace falta reconocer cada trazo para empezar a leerlo.
La procedencia archivística se conserva en la ficha del plano. No se le asigna aquí una fecha ni un autor que no estén comprobados.

La plaza también fue mercado y escuela
Los soportales del sur y del oeste combinan apoyos de granito y estructuras de madera. Las plantas bajas alojaban usos comerciales; la plaza acogía encuentros y celebraciones.
La antigua alhóndiga se adaptó para las escuelas que abrieron en 1903. El libro fecha la casa consistorial en 1779. Mirar esos edificios permite enlazar abastecimiento, educación y gobierno local, sin separar la plaza de las vidas que la hicieron posible.
El escudo, una pista en la plaza.
La talla de piedra permite observar el árbol, las aves y la inscripción que rodea el escudo. Un detalle para descubrir durante el paseo.
Fuentes y créditos
Fotografía: ficha y galería de Bonilla de la Sierra en Los Pueblos Más Bonitos de España.
Fuente: Jesús Gascón Bernal y Serafín de Tapia Sánchez, Memoria de Bonilla. Su historia, su arte, sus gentes (2022), pp. 429–435, 247. Síntesis divulgativa. Conocer la obra →










