1405–1454
La estancia del rey sitúa a Bonilla dentro de la política de la Castilla del siglo XV.
Trayectoria y vínculo con Bonilla
Juan II nació en Toro en 1405 y murió en Valladolid en 1454. Hijo de Enrique III y Catalina de Lancaster, perteneció a la dinastía Trastámara y accedió al trono siendo un niño. Su minoría estuvo marcada por la regencia y por el peso de su familia y de la nobleza.
Su trayectoria transcurrió en un escenario de competencia por la influencia en el gobierno de Castilla. Los conflictos de la corte ayudan a entender por qué las residencias y fortalezas de otros poderes podían adquirir importancia para el monarca.
Serafín de Tapia documenta su permanencia en Bonilla del 18 de febrero al 20 de abril de 1440, acompañado por el futuro Enrique IV. Juan de Cervantes era entonces obispo de Ávila. La colaboración de Lope de Barrientos, todavía obispo de Segovia, se plantea como probable. El relato señala que los nobles no llegaron a cercar ni a atacar la villa.
La visita al castillo puede leerse desde esa doble escala. Por un lado está la vida de una villa; por otro, las redes de protección, confianza y autoridad que la conectaban con los asuntos de la Corona.
Ilustración histórica: recreación artística, no retrato documental.
Fuentes y créditos
Fuentes: Serafín de Tapia Sánchez, Memoria de Bonilla (2022), p. 111; autoridades de Juan II en PARES y Biblioteca Nacional.









