Siglo XVI
Un bonillano cuyo mecenazgo fue decisivo para el convento franciscano.
Trayectoria y vínculo con Bonilla
Raimundo Moreno presenta a Gaspar de Ortuño como bonillano, canónigo de Ávila y deán de Calahorra. Su actividad al servicio de la Casa de Alba y su relación con el obispo Álvaro de Mendoza lo conectaron con influyentes redes del siglo XVI.
En 1574 asumió el patronazgo de la comunidad franciscana de Bonilla. Adquirió un nuevo terreno, más cercano y adecuado que el primer asentamiento, y se comprometió a levantar el convento siguiendo la traza facilitada por la orden.
Eligió la advocación de San Matías. Un incendio durante las obras obligó a reconstruir parte del conjunto. El capítulo recoge diferentes fechas propuestas para su inauguración, por lo que es preferible explicar el proceso y no reducirlo a un único año.
Su interés por la reforma religiosa se extendió a proyectos carmelitas en Calahorra. El estudio considera probable su conocimiento personal de Teresa de Jesús, pero esa posibilidad no equivale a una certeza documental.
La fecha de su muerte tampoco es unánime: la bibliografía citada la sitúa entre finales de 1592 y comienzos de 1593. Su recuerdo ayuda a recuperar una figura local menos conocida que los grandes nombres del siglo XV.
Recreación artística orientativa: indumentaria inspirada en su época; rostro interpretativo, no retrato documental.
Fuentes y créditos
Fuente: Raimundo Moreno Blanco, Memoria de Bonilla (2022), pp. 417–422.









