La pantalla de cine nos hizo soñar con el chico tímido que se transformaba, con su traje azul y su capa roja, para ayudar a la sociedad, sin importar quien fuera. Superman no fue el único. Generación tras generación fuimos conociendo a Hulk. Thor, Iron Man, Spiderman o la Capitana Marvel, por poner algunos ejemplos. Pero a veces no hace falta venir de un planeta lejano ni llamarse Superman para llevar a cabo grandes acciones.

La vida pone en nuestro camino a otro tipo de héroes. Los de carne y hueso que no necesitan de un guion para crear su propia historia. Los que no esperan un premio ni pretenden ser protagonistas.

Hoy, más que nunca, necesitamos a quien admirar. Una admiración que se plasma cada día a las ocho de la tarde. Nunca un aplauso fue tan merecido ni dijo tanto. Tal vez Batman o Wonder Woman no se emocionarían como lo hacen los policías, los sanitarios o el personal de los supermercados ante nuestro reconocimiento.

Pero nuestros aplausos deben ir más allá. Recorrer la “España vaciada”, llenos de agradecimiento hacia todos aquellos que estos días, sin pensar en ellos mismos, intentan mejorar la vida de los escasos habitantes que resisten en los pequeños municipios.

Sin grandes superficies de alimentación ni cualquier tipo de servicios, cobran importancia el panadero que acude fiel a su cita diaria. El tendero, que con su camión se ha convertido en la tienda móvil que abastece a la población. Y en estos días con un complemento especial: el pedido a domicilio, evitando el peligro que para nuestros mayores supone salir de sus hogares. O los profesionales que llevan a cabo la gestión de residuos y la desinfección de los pueblos.

En esa España “medio olvidada” en la que hoy las calles están un poco más vacías, ellos sustituyen el traje azul y la capa roja por guantes y mascarillas. Y como Superman, esquivan su propia kryptonita, sabiendo que el nuevo virus podría debilitarles.

Como alguien dijo: “los superhéroes ponen orden en un mundo caótico”. Y cada una de estas personas, actualmente, también. Nuestra más sincera gratitud a todos ellos.