El final del señorío y las desamortizaciones
El capítulo de Serafín de Tapia separa la desaparición de la jurisdicción señorial de los cambios de propiedad. Sitúa el final del señorío en el contexto de la abolición de 1837 y estudia la aplicación de la desamortización a los bienes del clero secular en la década siguiente.
La pérdida de bienes eclesiásticos y de propios municipales transformó las economías de la iglesia y el ayuntamiento. Las consecuencias para las familias fueron desiguales. La actual propiedad particular del castillo forma parte de esa larga transformación.
Las escuelas: otra historia de la plaza
En 1901 una inspección describió las malas condiciones de las aulas instaladas en los bajos del antiguo palacio. Se propuso aprovechar la alhóndiga, con mejor orientación y posibilidades de iluminación.
Las nuevas clases comenzaron en noviembre de 1903, en dos aulas. Cabezas contó con escuela en 1905 y Pajarejos poco después. La educación de varias generaciones pertenece también a la historia de los anejos.
Un siglo de rupturas
La investigación trata la Dictadura de Primo de Rivera, la Segunda República, la Guerra Civil, la posguerra y el franquismo a través de la documentación local. Son etapas diferentes cuyos efectos alcanzaron la economía, las instituciones y la vida cotidiana.
La memoria de estos años merece una lectura respetuosa y documentada. La síntesis turística no sustituye al estudio de sus protagonistas ni convierte recuerdos individuales en una explicación única de todo el periodo.
Emigración y servicios básicos
El libro distingue una primera mitad del siglo con mayor estabilidad demográfica de una segunda marcada por el éxodo rural y, después, por el envejecimiento y la falta de relevo generacional. Las series estudiadas llegan a 2021 y no representan la población actual.
Las mejoras en electricidad, comunicaciones, abastecimiento y saneamiento llegaron de forma gradual. El relato incluye a Bonilla, Cabezas y Pajarejos, y recuerda la aportación vecinal a las obras.
La recuperación del conjunto histórico
Con la etapa democrática se impulsaron mejoras de calles y servicios y actuaciones de recuperación del patrimonio. El estudio destaca el reconocimiento del conjunto histórico en 1983.
El paisaje urbano que hoy se disfruta es también resultado de decisiones de conservación y del trabajo de sus habitantes. La visita permite apreciar ese esfuerzo en el pavimento, las casas, la plaza y los monumentos.
Fuentes y créditos
Fuente: Serafín de Tapia Sánchez, Memoria de Bonilla. Su historia, su arte, sus gentes (2022), pp. 209–277. Síntesis divulgativa. Conocer la obra →









