Miras tus manos y te das cuenta del paso del tiempo. Sentado, en la plaza de un pequeño pueblo, añoras épocas pasadas.

La sociedad se ha embarcado en una carrera difícil de seguir, piensas, mientras te preguntas hacia dónde se dirige. En la España despoblada correr es inútil, cuando el tiempo avanza tan lentamente.

De fondo se oye una tele. “En Wuhan el coronavirus sigue causando estragos y se extiende por Europa”, dice un presentador. Retazos de un telediario del que apenas haces caso. Wuhan queda tan lejos que ni siquiera sabes situarlo en un mapa. Y el coronavirus es un concepto extraño que no te preocupa.

Sin embargo, en esa carrera de la que no participas, el ser humano ha roto barreras y derribado fronteras. Y en este momento, más que nunca, cobra vida ese proverbio chino que dice que “el leve aleteo de las alas de una mariposa puede sentirse al otro lado del planeta”. Es decir, que hasta las cosas más pequeñas pueden tener un efecto considerable.

No eres consciente de ello pero las murallas que durante siglos protegieron a tus antepasados, no sirven de nada ante los peligros del siglo XXI. El coronavirus avanza, mientras esperas impasible al médico rural. Otros como tú siguen tu mismo ejemplo, repartidos en otras localidades que el mismo personal sanitario tiene que atender.

En el bar de la plaza el coronavirus es el tema del debate. Su expansión ha hecho que haya sido declarado pandemia global. En España se multiplica.

El médico rural llega a la consulta. Si pocos son los habitantes de estos municipios, escaso también es el número de aquellos que velan por su salud. Algo preocupante cuando un virus de estas características se ceba sobre el más débil: personas de edad avanzada con patologías crónicas de tipo cardiovascular. También con hipertensos, diabéticos y fumadores, así como aquellos personas con problemas respiratorios crónicos.

La España rural agoniza entre pueblos con escasos profesionales y farmacias inviables por su escasa rentabilidad, en municipios de menos de 1.000 habitantes.

Algunas Comunidades Autónomas como la de Castilla y León quieren llevar a cabo una reforma del Sistema de Atención Primaria Rural. La Consejería de Sanidad pretende crear los consultorios rurales de agrupación. En ellos se concentraría la atención médica cinco días a la semana y los enfermos tendrían que acudir a los mismos con el transporte a la demanda. Según la información publicada por la Consejería, el resto de consultorios, que pasarían a llamarse de proximidad, se utilizarían, en función de las necesidades sanitarias de la población, por petición de los usuarios o por iniciativa de los profesionales.

Pero esta información apenas llega hasta ti. En tu lento caminar y tus varias patologías, no te detienes a pensar en ninguna reforma. Tan solo quieres que tu médico te atienda cuando lo necesitas, sin tener que desplazarte a ningún lugar. Mientras eso llega, te preguntará si tienes síntomas del coronavirus . Y tú esperarás un diagnóstico que te libere, deseando que siga su paso veloz y de puntillas. Toda una vida no puede acabarse con este extraño virus, por mucho que le gusten las arrugas…

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